MADRID.- El oficialista Partido Socialista Obrero Español (PSOE) podría perder varios de sus feudos regionales y locales en las elecciones del domingo 22, según los sondeos conocidos en el arranque oficial de la campaña proselitista de dos semanas de duración.
La última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) augura las derrotas del socialismo en los gobiernos de Castilla-La Mancha y Baleares, todos actualmente en su poder, en manos del derechista Partido Popular (PP), y la alcaldía de Barcelona a favor de Convergència i Unió, que conduce el Poder Ejecutivo de Cataluña.
El relevamiento indica que el PSOE podría mantener los gobiernos de las comunidades autónomas de Extremadura (si se alía con Izquierda Unida), Canarias y Aragón y también la alcaldía clave de Sevilla. Asturias está indefinida.
Las elecciones tienen lugar un año antes de los comicios generales y después de que el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciara hace un mes que no se presentará para un tercer mandato, tras varios meses de caída de su popularidad por la crisis económica que afecta al país desde fines de 2008, con cinco millones de desocupados, y grandes dificultades para ser superada.
Las proyecciones coinciden con las del diario El País, que calcula que el PSOE obtendría un 33,4% de los votos frente al 39,2% de los sufragios que conseguiría el PP, que plantea estos comicios como una virtual primera vuelta de las presidenciales de 2012. El oficialismo, en cambio, aspira a medir cuál es su piso de apoyo para, a partir de él, crecer en respaldo con una reactivación económica.
El nacionalismo vasco
En estas elecciones podrá participar finalmente la coalición independentista radical vasca Bildu, identificada con el nacionalismo de izquierda, después que por primera vez Batasuna, el brazo político de ETA ilegalizado, condenó la violencia de la organización armada.
El Tribunal Constitucional de España permitió que la coalición política con vínculos con el grupo separatista vasco presente candidatos. Se considera que esta decisión podría ayudar a reparar las relaciones entre los socialistas gobernantes y el Partido Nacionalista Vasco, su aliado en el Parlamento regional.
Bildu significa "reunirse" en idioma vasco (euskera). Este es el tercer intento de los políticos relacionados con la ETA por formar un partido político válido. (Especial-DPA-Reuter)